CUENTOS CORTITOS PARA DORMIR PRONTITO
Aquella mañana de primavera, Manuel fue a dar un paseo por el campo, con su mamá y sus abuelos.
El campo estaba lleno de flores y el aire olía también que parecía que le habían echado colonia.
Todos andaban más deprisa que la abuela, que iba tan despacio como una tortuga y con dos bastones de marcha nórdica. Manuel no quiso dejar a la abuela sola y fue a su encuentro.
A él, le gustaba mucho hablar con la abuela y sobre todo toquetear los bastones , bueno dijo la abuela viendo que se apoyaba en uno de los bastones y podía tirarla al suelo.
!!Tengo una idea estupenda¡¡ , he decidido dejarte un bastón.
Manuel se puso muy contento y se sintió muy importante con su bastón.
Había cumplido ya seis años y presumía de saber contar hasta cien, para que la abuela se enterase de lo bien que sabia contar , empezó a contar números sin parar.
Conto del número uno al cien dos veces , la abuela mareada ya con tanto número le miró con sorpresa y le dijo para mitigar su entusiasmo numérico.
!! hay que ver cuanto sabes !!! , él sonrió y lo afirmo con la cabeza , satisfecho de su sabiduría.
Pero lo mejor fue cuando la abuela lo miro con admiración y le dijo…
!! Que listo eres Manuel,!!!, él sonrió mucho más, le brillaron los ojos y lo afirmo también con la cabeza.
Y como los dos eran muy listos decidieron inventar el siguiente cuento.

CUENTO DE MANUEL Y EL ALIENÍGENA
Manuel y toda la familia de su papá había ido a pasar las vacaciones de verano a casa de la abuela Marisa, la casa tenia un jardín muy grande donde Manuel se lo pasaba de rechupete jugando a un montón de juegos divertidos.
Desde que había cumplido seis años Manuel dejo de sentir miedo de los ruidos de la noche por eso no se asusto cuando aquella noche escuchó el viento jugar con las hojas de los árboles del jardín creando una música que a él le parecía preciosa y que hacía a los árboles bailar de contentos.
Salto de la cama y abrió la ventana, la luna en el cielo era como un queso de plata , reía y aplaudía iluminando el jardín.
Como me gustaría que esto lo vieran todos los niños de este planeta y de otros planetas como por ejemplo de Marte, pensó Manuel
Como serán los niños de marte, se pregunto?
Seguramente serian rojos, pequeños y calentitos.
Sí, era lógico que fueran así , porque si Marte era de color rojo y tenia fuego, debía hacer allí mucho calor y los niños serian rojos, pequeños y calentitos.
Cerro los ojos y deseo con todas sus fuerzas que los niños de marte pudieran ver su precioso jardín.
Y …..zas,…. Sorpresa!!, sorpresa!!, en el tejado de la casa de la abuela Marisa aterrizo silenciosamente una nave espacial y de ella salio un diminuto alienígena, un niño marciano, su figura parecía la de un pato raro, tenia dos alas de las que salían unas manos pequeñas y dos patas de color rojo.
Manuel se froto los ojos porque no se lo podía creer, pero cuando vio aquel diminuto personaje que andaba moviendo el culo se dirigía hacia él con paso firme agitando su pequeña mano a modo de saludo, casi se desmaya del susto, pero no termino de desmayarse del todo porque ya había cumplido seis años y sabia enfrentarse con valor a este tipo de situaciones poco habituales; así que él también saludo al recién llegado con la mano derecha y una hermosa sonrisa, disimulando el susto que tenia.
Hola dijo el recién llegado, vengo de Marte, he escuchado tu mensaje y aquí estoy , gracias por tu invitación, de verdad muchas gracias por desear que viniera a ver los arboles de tu jardín, son muy bonitos y me han gustado mucho. El marciano transmitía sus pensamientos a través de ondas telepáticas y Manuel no solo entendía todo lo que le decía sino que incomprensiblemente también él empezó a trasmitir sus pensamientos de la misma forma, de manera que se entendían estupendamente.
Manuel sabia muchas cosas del planeta Marte y de los alienígenas porque había echo un curso acelerado de cuatro días donde le enseñaron el estudio de los planetas y también a conducir naves espaciales. Como había sacado muy buenas notas el director del curso le había regalado una nave espacial, que precisamente la tenia aparcada en un rincón del jardín de la casa de la abuela Marisa, por si acaso le apetecía dar una vuelta por el espacio.
Aquella noche durmieron juntos y se hicieron muy amigos, a la mañana siguiente Manuel presento a toda su familia el nuevo amigo y todos se sorprendieron un poco, sus primos Lucas , Erich y la pequeña Lola estaban encantados con el marciano y también le consideraron su nuevo amigo.
Lucas que era el mayor de los niños porque ya tenia 8 años le pregunto que si tenia primos, el niño marciano arrugo su nariz de pato y comenzó a llorar, Erich le dio una servilleta de papel para que se limpiase las lagrimas.
Entre sollozos el marciano explicó que hacia algún tiempo llego al planeta marte una nave con unos hombres horribles, mandados por un jefe muy malo que se llamaba “Evaristo , porque era muy listo y por eso se puso de nombre “Evaristo el listo”, el malvado Evaristo era muy poderoso porque tenia un virus muy peligroso guardado en un arcón misterioso que nadie sabia donde estaba escondido excepto él.
Evaristo y los recién llegados mandaban tanto en todo el planeta que los marcianos les llamaron
“LOS POLÍTICOS MANDAMAS”
Un día en la plaza de la ciudad uno de los políticos mandamas, que obedecía las ordenes de Evaristo, pregono con un micrófono el siguiente bando.
DE PARTE DE NUESTRO AMADO JEFE
SE HACE SABER A TODOS LOS MARCIANOS Y MARCIANAS
QUE LOS NIÑOS Y NIÑAS MARCIANITOS Y MARCIANITAS
A PARTIR DE HOY
SERÁN PROPIEDAD DE EVARISTO EL LISTO
VIVIRÁN EN UNOS COLEGIOS ESPECIALES
QUE A PARTIR DE AHORA SE LLAMARAN
“COLEGIOS DE LA FELICIDAD”
TODOS LOS ADULTOS DEL PLANETA
NOS DARÉIS DINERO Y ALIMENTOS.
NOSOTROS NOS ENCARGAREMOS DE EDUCAR Y ALIMENTAR
A TODOS LOS NIÑOS.
LOS PAPAS , MAMAS Y DEMÁS FAMILIAS PODRÁN VISITARLOS SOLO
LOS DOMINGOS Y EL DÍA DEL CUMPLEAÑOS DE NUESTRO
“JEFE EVARISTO EL LISTO”
SI OS NEGÁIS A CUMPLIR ESTA ORDEN
SOLTAREMOS EL VIRUS PELIGROSO
Y MORIRÉIS POR DESOBEDIENTES.
Todo el planeta de marte se horrorizo al escuchar aquella noticia tan espantosa , les hubiera gustado sublevarse , pero el miedo hizo que obedecieran.
Así que todos los marcianitos se fueron llorando a vivir a los colegios felices, donde eran muy desgraciados y todas las mañanas antes de empezar las clases eran obligados a cantar en voz alta y en pie la siguiente canción.
“SOY MUY FELIZ, SOY MUY FELIZ
CON EVARISTO QUIERO VIVIR”
Todo era una gran mentira porque los niños querían irse con sus papas, sus abuelos, sus primos y sus tíos , por eso cantaban llorando aquella canción horrible que había inventado Evaristo el listo.
Cuando el marciano termino de contar aquella historia tan triste, toda la familia de Manuel lloraba a moco tendido, el que mas lloraba era Manuel, porque era muy sensible, después de llorar todo lo que tenían que llorar, decidieron jugar a la gallinita ciega, pero Manuel como era tan listo se dio cuenta que podían dar un pisotón al pequeño alienígena y hacerle papilla sin querer, por eso resolvieron cambiar aquel juego peligroso por el juego del pilla pilla.
Por la noche Manuel y sus primos decidieron ir a Marte, trazar un plan para derrotar al malvado Evaristo y después regresar a con su querida familia.
Y dicho y echo, durmieron de un tirón aquella noche, a la mañana siguiente fueron a buscar el amanecer al jardín, el nuevo día lo iluminaba todo, prepararon la nave y se pusieron manos a la obra.
Lucas y Erich, pensaron que era mejor ir sin la pequeña Lola porque Lola era un bebé peligroso, sobre todo cuando comenzaba a llorar sin parar, pero Manuel se opuso a dejar a su querida Lola, porque sabia que a Lola le gustaban las aventuras y aquel viaje prometía ser una aventura muy interesante.
Metieron la sillita porta-bebes en la nave , el biberón , tres chupetes , algunos alimentos , agua para hidratar el cerebro y poder pensar con inteligencia y algunas cosas más que consideraron útiles.
Pusieron la nave en marcha, a Lola le colocaron un chupete en la boca , otro en la mano derecha y otro en la izquierda, Lola iba feliz con sus tres chupetes y calladita.
En marcha dijo el marcianito desde su nave, seguirme amiguitos , nos vamos a Marte.
Al llegar a Marte el marcianito oculto hábilmente a sus amigos en un centro comercial, después fue al colegio de la felicidad y comunicó a todos los niños que unos amigos suyos tan grandes como gigantes habían venido de la tierra para ayudarlos a expulsar al malvado Evaristo y a sus seguidores.
A la mañana siguiente , nuestros amiguitos armaron un gran revuelo en el centro comercial, todos los marcianos de la ciudad fueron para aplaudirlos y aclamarlos, lloraban de emoción, cantaban y reían, todos se entendían divinamente a través de las ondas telepáticas
“Vivan nuestros libertadores gritaban emocionados una y otra vez”.
De pronto todo el mundo enmudeció, por la puerta principal dando gritos amenazantes entraron Evaristo el Listo y sus seguidores, la llegada de los mandamas provoco un silencio absoluto y todos los marcianos temblaron de miedo.
Los mandamas reían sin parar , sus carcajadas resonaban y producían terror.
Haber donde están esos terrícolas que los vamos a pulverizar, ja ja jaaaaa.
Aquí estamos cara culos, dijo Manuel.
La bebe Lola cuando vio que eran tan feos los mandamas se puso a llorar a gritos sin parar, nadie en marte había escuchado nunca a una bebé con carácter llorar, tirar el chupete al suelo y armar un follón. Lucas y Erich se echaron a reír y le dijeron a Manuel guiñándole un ojo, !!ya te advertimos que la bebé era peligrosa!!.
Los mandamas , se quedaron petrificados, vieron tan grandes a los terrícolas que pensaron que eran gigantes, se le pusieron las plumas de punta y alborotadas, la risa se borro de sus feas bocas, quedaron callados como ratas y casi se desmayan del susto.
El centro comercial recupero la alegría y todos los marcianos reían y cantaban.
Lola dejo de berrear y reía sin para.
Casualmente Manuel llevaba la espada que le regalo su familia cuando hizo un curso acelerado de esgrima de cuatro días, donde se consagró como un insigne espadachín y su profesor le felicito por su elegancia y acierto con la media espada.
Manuel saco su espada, con paso firme fue hasta Evaristo, el jefe de los mandamas tembló de miedo, Manuel enarbolo su espada con elegancia y valentía, le dio una estocada en los pantalones y le dejo en pelotas , Evaristo no sabia donde esconderse, recogió sus pantalones del suelo pero al levantarse tropezó con la espada de Manuel que le tocaba la garganta. Y…… !!Evaristo el Listo !! se hizo PIPÍ!!.
Todos reían, aplaudían, y cantaban la canción de Evaristo no es tan listo.
!!EVARISTO, NO ES TAN LISTO!!
!!EVARISTO , EVARISTO !!
!!LAS PELOTAS TE HEMOS VISTO!!
!!VETE VOLANDO DE MARTE
VETE VOLANDO EVARISTO
CON TU NAVE , CON TU GENTE
CON TU PIPÍ Y CON TU VIRUS
Y así fue como los mandamas se marcharon de marte con su nave, con su virus y los pantalones mojados de pis.
Vivan nuestros héroes gritaron los marcianos , Manuel , Lucas, Erich y Lola fueron agasajados y despedidos con vítores y aplausos y quedaron invitados a ir de vacaciones a marte con todo pagado, cuando quisieran con toda la familia.
Nuestros amiguitos regresaron al jardín de la abuela Marisa, donde fueron recibidos con globos y pasteles , besuqueados y abrazados por toda la familia.
Después del besuqueo y la emoción todos querían hacer preguntas sobre la gran aventura del viaje a marte.
La primera pregunta fue para Lucas, que era el mayor y ya tenia ocho años.
¿Lucas , como es el planeta marte?
Lucas dijo que era muy bonito, que las calles eran de hierba roja y en ellas había fuentes y estanques de agua donde los marcianos se refrescaban y nadaban.
La segunda pregunta fue para Manuel que ya tenia seis años.
¿Manuel, como era el Centro Comercial?
Manuel dijo que era como una seta gigante de colores, con muchas tiendas raras y con toboganes por donde se deslizaban los marcianos para desplazarse de un sitio a otro.
La tercera pregunta fue para Erich que tenia cinco años.
¿Erich, como eran los políticos mandamas.?
Erich, dijo que eran un poco mas grandes que los marcianos, tenían los ojos torcidos , las patas amarillas y siempre estaban serios.
Sí, afirmo Lucas , sus caras parecían mascaras amarillas y sus ojos torcidos bolas de cristal.
Es verdad, concluyo Manuel, me recordaban a los robots de las películas.
El papá de Manuel que era profesor de robótica y sabía mucho de esas cosas dijo….
!!Me da en la nariz que los mandamas eran androides chinos.
Entonces toda la familia se quedo pasmada y exclamo.
!! TAMBIÉN LOS CHINOS HAN LLEGADO A MARTE Y HAN LLEVADO EL CORONA-VIRUS!!.
!!Y colorín, colorado, el cuento de Manuel y su abuela Virtu se ha acabado.!!

Junio 2021
Texto: La abuela Virtu y su nieto Manuel
Ilustraciones: La abuela Virtu